- Con un perfil que unifica la ortodoxia del movimiento fundacional y la modernización técnica del servicio público, el diputado con licencia se consolida como el rival a vencer en la contienda interna de Morena.
- Su liderazgo en los careos de firmas como Enkoll y De las Heras responde a una estrategia de tierra que capitalizó la operación política del proceso electoral federal en la entidad.
MÉXICO.– La pugna por la definición política del estado de Zacatecas ha entrado formalmente en su fase de mayor intensidad estratégica. Este sábado, Ulises Mejía Haro formalizó su inscripción en el proceso de selección interna de Morena para definir la Coordinación Estatal de la Defensa de la Transformación, un cargo que, por definición metodológica del partido, antecede a la postulación definitiva para la gubernatura del estado. El registro del diputado federal con licencia, realizado en las oficinas dispuestas en el World Trade Center de la Ciudad de México, altera el tablero de ajedrez político local al colocar de manera oficial al puntero de todas las mediciones demográficas en la línea de salida.
El arribo de Mejía Haro a esta instancia del proceso se da en condiciones de alta competitividad. Los promedios de las principales mediciones de opinión pública publicadas de manera reciente en el país coinciden en colocar al legislador zacatecano con una ventaja ponderada sobre sus correligionarios. Agencias del calibre de De las Heras Demotecnia, Enkoll y Mendoza Blanco & Asociados han documentado que el diseño de marca política de Mejía Haro posee los menores índices de rechazo y los mayores niveles de intención de voto en careos cruzados, un fenómeno que los analistas atribuyen a la combinación de su origen empresarial con una sólida base de operación territorial que no ha dejado de operar desde los comicios de 2024.
La fortaleza metodológica de su aspiración no es fortuita; responde a una ingeniería política meticulosa dentro de la estructura interna de la Cuarta Transformación. Durante el pasado proceso federal, Mejía Haro recibió la encomienda estratégica de coordinar el proceso interno que legitimó la presencia de la doctora Claudia Sheinbaum en Zacatecas, asumiendo posteriormente la coordinación operativa de la campaña presidencial en la entidad. Este encargo le permitió tejer alianzas con los comités de base, los sectores productivos y las diversas corrientes del partido en los 58 municipios del estado, consolidando una estructura propia que hoy responde de manera directa a su convocatoria. Aunado a esto, su cercanía con la construcción ideológica del movimiento quedó de manifiesto al fungir como relator del decimonoveno libro del expresidente Andrés Manuel López Obrador, A la mitad del camino, una labor que lo llevó a encabezar foros y recorridos de análisis en diversas regiones de la República, reforzando sus credenciales ante el ala fundacional del partido.
En el plano discursivo, tras firmar su registro, Mejía Haro fijó una postura netamente pragmática y de realineamiento político. Frente a los escenarios de polarización que suelen acompañar a los procesos internos, el aspirante zacatecano optó por una retórica de conciliación sistémica, declarando que el proyecto de nación debe subordinar cualquier tipo de legítimo proyecto personal. Esta postura busca posicionarlo como el factor de unidad indispensable para garantizar la estabilidad del partido en una plaza históricamente compleja y fragmentada como lo es Zacatecas, enviando un mensaje directo a la dirigencia nacional sobre su capacidad para conducir el proceso sin rupturas colaterales.
La agenda inmediata del diputado con licencia contempla el retorno inmediato al estado para encabezar reuniones informativas de carácter cerrado y territorial. La estrategia estriba en blindar las secciones electorales clave y asegurar el posicionamiento de su perfil ante la eventualidad de que la Comisión Nacional de Elecciones de Morena depure la lista de aspirantes y determine los nombres oficiales que serán sometidos a la encuesta madre. Con este movimiento de piezas en la capital del país, Ulises Mejía Haro ratifica su condición de puntero y fija el ritmo de la competencia política en la entidad.

























































































































































































































































































































